Los pasaportes biométricos ya no son una novedad. Más de la mitad de todos los países ya los han adoptado, lo que marca un cambio global casi completo.
Demos un paso atrás para explorar cómo llegamos hasta aquí, destacando los hitos clave, las características principales y los puntos débiles que aún afectan la verificación de pasaportes biométricos.
¿Qué es un pasaporte biométrico?
Los pasaportes biométricos son la próxima generación de documentos de viaje de lectura mecánica.
A diferencia de los pasaportes tradicionales de lectura mecánica, que solo contienen información impresa y una zona de lectura mecánica (MRZ), los pasaportes biométricos también incluyen un chip electrónico. Por esta razón, estos documentos también se conocen como pasaportes electrónicos o e-passports.
Este chip generalmente almacena la foto del titular y, en ocasiones, huellas dactilares o datos del iris, junto con datos personales como el nombre y la fecha de nacimiento.

El pasaporte islandés de 1999 (izquierda) tenía un diseño similar al de la versión actual (derecha), lo que hace que ambos sean fáciles de reconocer y leer con tecnología OCR.
Cada chip está protegido mediante infraestructura de clave pública (PKI), lo que significa que los datos están firmados digitalmente por la autoridad emisora utilizando métodos criptográficos.
Gracias al chip y su antena integrada, los pasaportes biométricos permiten la verificación sin contacto mediante tecnología RFID o NFC, ampliamente compatible con teléfonos inteligentes. Esto amplía su uso mucho más allá de los controles fronterizos y aeroportuarios. Hoy en día, los pasaportes biométricos se utilizan comúnmente para procesos remotos, como abrir una cuenta bancaria o pasar por controles fronterizos automatizados en e-gates inteligentes.
El uso de la tecnología NFC en la verificación de pasaportes también ha dado lugar a nuevos términos. “Chip NFC” se utiliza ahora ampliamente, junto con el término más tradicional “chip RFID”.
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¿Por qué los pasaportes se han vuelto biométricos?
Al igual que los documentos de viaje de lectura mecánica, el avance hacia los pasaportes biométricos fue impulsado por la OACI. A principios de la década de 2000, la OACI introdujo el Documento 9303, un conjunto de estándares que definen los formatos de datos y los protocolos de comunicación para los e-passports, con el objetivo de lograr la interoperabilidad global.
Uno de los pilares clave de este sistema es la PKI, que garantiza que cualquier pasaporte conforme a la OACI pueda ser verificado por cualquier sistema de inspección compatible en todo el mundo. Esto permite a las autoridades fronterizas verificar de forma rápida y segura los e-passports emitidos por otros países, mejorando tanto la seguridad como la experiencia del pasajero.
Malasia fue el primer país en lanzar un pasaporte biométrico en 1998, pero sin una PKI estándar de la OACI, esos primeros chips no eran compatibles con los sistemas globales.
A diferencia de las MRZ, que ahora son obligatorias para todos los documentos conformes a la OACI, la incorporación de chips sigue siendo opcional. Sin embargo, en algunas regiones como la Unión Europea, la inclusión de biometría (foto y huellas dactilares) es un requisito legal desde 2004 para todos los pasaportes de los Estados miembros.

La mayoría de los pasaportes biométricos de los Estados miembros de la UE tienen una cubierta de color burdeos. Aquí se muestra la edición de Estonia de 2021.
¿Cuáles son las características clave de los pasaportes biométricos?
Los pasaportes biométricos comparten un diseño y formato general similar a otros documentos de viaje conformes a la OACI, pero incluyen características específicas exigidas por el Documento 9303.
La señal más visible es el símbolo de “chip en el interior” en la cubierta. Las normas de la OACI requieren este emblema y también recomiendan colocarlo en la página de datos. Su presencia confirma que el pasaporte cumple con los requisitos de la OACI para documentos de viaje electrónicos.

El pasaporte biométrico turco presenta el símbolo del chip solo en la cubierta.

El pasaporte biométrico de Corea del Sur incluye el símbolo del chip tanto en la cubierta como en la página de datos.

Los pasaportes biométricos también deben incluir un mensaje de advertencia en la página donde se encuentra el chip. Aquí se muestra un pasaporte de 2006 de San Marino. Sin embargo, los chips también pueden integrarse en la cubierta o en la página de datos.
Otra característica clave se encuentra en la estructura de datos del chip. Debe seguir un formato específico, almacenando toda la información requerida de manera organizada. Una foto digital es obligatoria; las huellas dactilares y los datos del iris son opcionales, dependiendo del país emisor.
Además de la información personal, el chip también contiene mecanismos de seguridad integrados, como control de acceso, firmas digitales y protocolos de autenticación, que garantizan la integridad y verificabilidad de los datos.
¿Por qué son tan importantes los estándares de los chips?
Al igual que el diseño estándar o la MRZ, un chip con una estructura de datos específica ayuda a optimizar el uso de los e-passports para la identificación a nivel mundial. Permite a los inspectores — ya sea en control fronterizo, recepción de hoteles, mostradores de servicio o incluso dentro de aplicaciones móviles — seguir el mismo proceso para leer y verificar los datos almacenados.
El uso de un enfoque estandarizado también ayuda a construir una cadena de confianza entre las autoridades emisoras de pasaportes. Esta consistencia es una medida global clave para combatir el fraude documental.
¿Cuál es el proceso de verificación de un pasaporte biométrico?
La principal diferencia entre los pasaportes de lectura mecánica y los biométricos es el chip integrado. Este chip añade un paso esencial al proceso estándar de verificación.
La verificación del chip implica dos partes principales: acceso a los datos y autenticación. Se pueden utilizar varios protocolos de acceso para leer el chip, incluidos:
Control de Acceso Básico (BAC)
Establecimiento de Conexión Autenticada por Contraseña (PACE)
Control de Acceso Extendido (EAC)
En la práctica, estos protocolos se basan en métodos criptográficos, ya sean simétricos o asimétricos. Para acceder al chip, se utilizan datos de la MRZ o el Número de Acceso a la Tarjeta (CAN), dependiendo del protocolo.

El pasaporte biométrico neerlandés de 2024 muestra un CAN en la página de datos. Este número se utiliza durante la verificación del chip.
Una vez concedido el acceso, la autenticidad del chip puede verificarse mediante uno o más de los siguientes métodos:
Autenticación Pasiva
Autenticación Activa
Autenticación del Chip
Autenticación del Terminal (utilizada solo por autoridades públicas)
Por ejemplo, la Autenticación Pasiva verifica la integridad y autenticidad de los datos del chip comprobando los certificados digitales.
Cuando se emite un e-passport, la clave privada de la Autoridad de Certificación Firmante del País (CSCA) firma digitalmente el Certificado del Firmante del Documento (DS). La clave privada del DS luego firma digitalmente el chip.
Durante la verificación, la firma del chip se compara con el certificado DS, y la firma del certificado DS se verifica con el certificado CSCA proporcionado por la autoridad emisora del país. Si todos los eslabones de esta cadena son válidos, el chip se considera auténtico.
¿Por qué son tan cruciales los certificados de seguridad para la verificación del chip?
Uno de los principales desafíos de interoperabilidad es la necesidad de confiar en los datos de pasaportes emitidos por múltiples emisores. Cada chip de e-passport está firmado digitalmente por el país emisor, y verificar esa firma requiere acceso a la clave pública o al certificado de firma del país.
Por lo general, los países cargan sus claves públicas en un repositorio central: el Directorio de Claves Públicas de la OACI (PKD), donde otras partes autorizadas pueden recuperarlas. Una fuente alternativa es la Oficina Federal de Seguridad de la Información de Alemania (BSI), que también distribuye certificados a nivel global.
Sin embargo, no todos los países están igualmente dispuestos a compartir sus certificados de firma internacionalmente. Algunas naciones no publican sus claves públicas en el PKD, lo que dificulta o incluso imposibilita que sistemas extranjeros validen esos e-passports.
¿Qué puede salir mal durante la verificación de e-passports?
En condiciones normales, la verificación de pasaportes biométricos tarda solo unos segundos. Sin embargo, varios factores pueden causar retrasos:
Proceso más lento
Los chips en diferentes pasaportes biométricos difieren en varias características técnicas, incluidas las tasas de bits para la transmisión de datos. Esto afecta directamente la velocidad. Por ejemplo, los chips que admiten Tasas de Bits Muy Altas (VHBR) ofrecen mayor capacidad de almacenamiento y un intercambio de datos significativamente más rápido.
Los protocolos de acceso utilizados también influyen en el rendimiento. Los e-passports que utilizan PACE permiten un intercambio de claves más eficiente que aquellos que usan el BAC más antiguo.
Por último, la configuración del software de verificación es importante. Algunos chips admiten lectura de longitud extendida para manejar objetos criptográficos más grandes. Si el software está mal configurado e intenta usar esta función con chips que no la admiten, el proceso de verificación puede ralentizarse o incluso fallar.
Formato de datos del chip
Para garantizar la interoperabilidad global, los datos biométricos almacenados en los chips de e-passports deben seguir estándares internacionales de codificación, que se actualizan periódicamente.
Un ejemplo clave es el cambio de ISO/IEC 19794:2005 a ISO/IEC 39794, que se convirtió en el estándar recomendado en agosto de 2023.
El estándar actualizado permite registrar metadatos más detallados, como puntos de referencia faciales, así como atributos más precisos como el color de ojos y cabello en la foto del titular.
Según las directrices actuales, los emisores de e-passports deben adoptar el nuevo estándar antes de 2030, mientras que los proveedores de verificación de identidad (IDV) deben admitir la lectura de chips con fotos codificadas conforme al nuevo formato antes de 2026.
Fraude relacionado con el chip
A medida que los e-passports se vuelven más comunes, las tácticas de fraude también evolucionan. Una de las amenazas más sofisticadas es la clonación de chips, donde los estafadores copian el contenido de un chip legítimo y lo presentan durante la verificación basada en NFC.
Para contrarrestar esto, los procedimientos de verificación de chips incluyen funciones de protección como la Autenticación Activa y la Autenticación del Chip, diseñadas para detectar chips clonados. Además, la Autenticación del Chip se considera más robusta, por lo que algunos e-passports, como los alemanes, no admiten el mecanismo de Autenticación Activa en absoluto.
Sin embargo, existe un problema: estos mecanismos asumen el uso de dispositivos confiables, algo que no está garantizado cuando los usuarios verifican documentos en sus propios teléfonos inteligentes. En tales casos, los estafadores pueden explotar vulnerabilidades y manipular los resultados de verificación.
Ahí es donde la reverificación en el servidor se vuelve crítica. En este enfoque, la verificación real ocurre en el servidor seguro de la empresa, mientras que el dispositivo del usuario funciona únicamente como lector de e-passports. El servidor genera claves de sesión, descifra los datos después de la lectura del chip y mantiene toda la información en un entorno seguro. Esto permite a las empresas volver a acceder y reverificar los datos en cualquier momento.
Este enfoque ya está implementado en Regula Document Reader SDK.
¿Cuáles son las mejores prácticas para la verificación de pasaportes biométricos?
Dado los desafíos y escenarios analizados anteriormente, ¿qué pueden hacer las empresas para aprovechar al máximo los pasaportes biométricos en sus operaciones?
Mantenga su sistema de verificación actualizado: Su solución debe cumplir completamente con el Documento 9303 de la OACI y mantenerse al día a medida que evolucionan los estándares. Esto incluye admitir los protocolos criptográficos requeridos (BAC, PACE, EAC) y manejar los formatos de datos más recientes. Las actualizaciones periódicas garantizan la compatibilidad con nuevas series de pasaportes y características.
Gestione certificados y claves: Para autenticar de forma confiable pasaportes biométricos en todo el mundo, mantenga un repositorio actualizado de certificados de firma de países. Únase al PKD de la OACI o utilice un servicio que proporcione claves públicas verificadas. Para países que no están en el PKD, establezca canales bilaterales para obtener certificados. Esto ayuda a prevenir rechazos falsos debido a “emisores desconocidos” y mejora la protección contra chips falsificados o clonados.
Refuerce las medidas antifraude: Su software debe admitir la verificación completa del chip utilizando todos los métodos de autenticación disponibles. Un enfoque de confianza cero para dispositivos móviles es esencial para garantizar que los resultados de verificación de lectores de terceros no sean modificados.
Invierta en pruebas: Pruebe su solución con una amplia variedad de pasaportes para confirmar que funciona con los documentos que portan sus usuarios. Ajuste parámetros del sistema como la velocidad de lectura del chip y asegúrese de que la lectura NFC basada en móviles funcione de manera fiable en los teléfonos inteligentes comunes entre su audiencia.
Consejo: Regula ofrece NFC TestKit para pruebas a nivel empresarial con una amplia gama de muestras reales de e-passports.
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