Imagine que se toma una selfie para abrir una cuenta bancaria y, de repente, la aplicación le pide que haga un gesto, como asentir con la cabeza, para confirmar: "Sí, soy realmente yo". En situaciones como esta, el reconocimiento facial y la verificación facial, a menudo confundidos entre sí, muestran sus verdaderas diferencias. Y por si esto no fuera suficiente, términos como “búsqueda facial”, “identificación facial”, “detección facial” y “comparación facial” también entran en juego, cada uno con un papel clave en la verificación de identidad.
En este artículo, exploramos qué distingue a estas tecnologías y por qué comprender sus diferencias va más allá de una simple cuestión de terminología.
¡Empecemos!
Detección facial
La detección facial es el punto de partida de todas las tecnologías relacionadas con la biometría facial. Su propósito es identificar la presencia de un rostro en una imagen (o video) sin profundizar aún en la identidad de la persona.

La detección facial es la tecnología que permite a su cámara resaltar los rostros con cuadros antes de tomar una foto, asegurando que cada rostro esté enfocado.
Reconocimiento facial
La tecnología de reconocimiento facial permite buscar coincidencias en una base de datos de rostros mediante un método de comparación uno a muchos (1:N). La búsqueda se realiza utilizando una plantilla biométrica basada en las características únicas del rostro de una persona en particular. Esto acelera el proceso y evita almacenar fotografías reales, lo cual es fundamental para el cumplimiento de las normativas de privacidad.
A diferencia de la detección facial, que simplemente identifica la presencia de un rostro, el reconocimiento facial busca rostros específicos. En este contexto, los términos reconocimiento facial, identificación facial y búsqueda facial son sinónimos y pueden usarse de manera intercambiable.
Esta tecnología es sumamente útil porque permite reutilizar una base de datos biométrica ya recopilada para mejorar la seguridad.
Piense en el desafío de identificar a un estafador que utiliza múltiples identificaciones falsas para acceder ilegalmente a un sistema. Los métodos tradicionales pueden fallar, ya que los nombres y números en estos documentos son distintos. Sin embargo, hay un detalle crucial que el estafador no puede cambiar: su biometría. Su rostro permanece igual en todas las identificaciones. Gracias al reconocimiento facial, estos ataques pueden ser detectados y prevenidos.
Un ejemplo adicional es el de un conductor que empieza a trabajar en una plataforma de taxis. Durante el proceso de registro, se recopilan y verifican sus datos biométricos. Cuando se sienta al volante, el sistema emplea el reconocimiento facial para autorizar su acceso.
Además, aeropuertos y otras áreas de alta seguridad están adoptando cada vez más el reconocimiento facial. Sus sistemas pueden realizar verificaciones rápidas para garantizar que un pasajero no esté en una lista de vigilancia (o en cualquier otra base de datos relevante) durante el check-in o el control fronterizo.

Verificación facial (también conocida como comparación y coincidencia facial)
La tecnología de verificación facial funciona mediante una comparación uno a uno (1:1), también conocida como coincidencia facial. Su objetivo es confirmar que una persona es quien dice ser. En la práctica, esto suele implicar la combinación de un documento de identidad con una selfie.
La verificación facial es clave en procesos relacionados con KYC, como la apertura de cuentas bancarias o la verificación de identidad en transacciones de criptomonedas en línea. Antes de permitirle continuar, la aplicación le solicita que mire a la cámara de su teléfono. Esto es la verificación facial en acción: una comparación segura y directa que confirma que usted es el titular legítimo de la cuenta.
La verificación facial avanzada se ha convertido en una herramienta esencial en los sistemas de control fronterizo modernos, permitiendo mayor seguridad y eficiencia. Los eGates automatizados, por ejemplo, utilizan la verificación facial para comparar el rostro del viajero con la foto de su pasaporte. Esto acelera los controles migratorios y el proceso de embarque, además de reducir posibles errores humanos.

Los algoritmos inteligentes de verificación facial pueden reconocer a una persona incluso si su apariencia ha cambiado.
La combinación de detección, reconocimiento y verificación facial crea la solución de seguridad definitiva
Si bien la detección, el reconocimiento y la verificación facial pueden funcionar de manera independiente, su combinación potencia la seguridad y la efectividad en la verificación de identidad.
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El proceso comienza con la detección facial, que identifica la presencia de un rostro en una imagen o video. Tras este primer paso, se activan sistemas más específicos.
Una vez detectado un rostro, entra en acción la verificación facial, que realiza una comparación uno a uno (1:1). Esto puede implicar la comparación de una selfie en vivo con la foto del pasaporte (también le recomendamos explorar la tecnología de prueba de vida) o la verificación de diferentes imágenes contenidas en el pasaporte, como la imagen de la zona visual, del chip RFID, la foto fantasma o cualquier otra imagen secundaria visible bajo distintas condiciones de luz. Además, la imagen proporcionada puede ser comparada con el perfil existente del usuario en una base de datos.
Tras la fase de verificación, la tecnología de reconocimiento facial lleva a cabo una búsqueda en la base de datos utilizando un método uno a muchos (1:N), comparando el rostro detectado con una base de datos de rostros. Esto es especialmente útil en situaciones de alto riesgo, como cuando un cliente desea realizar una transacción significativa, por ejemplo, retirar una gran suma de dinero. La búsqueda facial garantiza que la operación sea realizada por el titular legítimo de la cuenta y no por un impostor o estafador.
En conjunto, estas tecnologías forman un sistema integral de verificación de identidad que reduce significativamente el riesgo de fraude.
Cómo incorporar estas herramientas en su sistema
La integración de tecnologías de detección, reconocimiento y verificación facial en sus procesos nunca ha sido tan sencilla, gracias a Regula Face SDK. Esta solución se integra de forma fluida a los sistemas existentes, proporcionando una plataforma sólida para la verificación biométrica en diversos dispositivos de usuarios.
Regula Face SDK está diseñado específicamente para diferenciar a los usuarios legítimos de los estafadores, garantizando que solo las personas autorizadas obtengan acceso. Esta mejora en sus medidas de seguridad incluye varias características clave:
Verificaciones biométricas rápidas y precisas: Aproveche el poder de la IA para realizar controles de identidad instantáneos y exactos.
Verificación facial segura: Garantice coincidencias exactas con documentos oficiales.
Prueba de vida activa y pasiva: Algoritmos sofisticados confirman la presencia física del individuo, evitando intentos de suplantación de identidad.
Compatibilidad con diversos dispositivos: Ya sea en smartphones, tablets o computadoras, la verificación facial se mantiene fluida y eficiente.
Búsqueda facial: Ejecute comprobaciones precisas en registros internos y externos.
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